La excelencia está entre nosotros

Cuando hablamos de excelencia dentro del ámbito académico siempre solemos asociarla con notas, expedientes, exámenes,…. Pero hay otro tipo de excelencia, otras carreras que sólo  se corren contra uno mismo, en silencio, día a día, obteniendo premios y satisfacciones que no tienen precio, y que sólo podemos encontrar en un mundo llamado Deporte.

Hoy queremos hablaros de dos personas que dedican una parte importante de su tiempo a la práctica deportiva, concretamente al ciclismo. Se trata de Francisco Casaus Medina, ex alumno nuestro que cursa en la actualidad 1º del Grado de Economía en la Universidad de Granada, y Andrés Sánchez Toledo, de 2º de Bachillerato.

Francisco se inició relativamente tarde, a la edad de 14 años, dando sus primeros pasos con el Club Ciclista Arriateño. Allí tuvo la suerte de encontrarse con una persona muy importante en su vida, Juan Francisco Guerrero, que le enseñó las nociones básicas y lo inició en la competición, tanto en carretera como en BTT. A partir de ahí inició una carrera de dedicación y esfuerzo que le ha permitido tener una progresión meteórica, pasando en poco tiempo por sucesivos ámbitos competitivos hasta que en 2013 fue fichado por el mejor equipo de Andalucía por aquel entonces en ciclismo en carretera. Ese mismo año fue seleccionado para un campus de la fundación Alberto Contador, y hace sólo unos meses ha dado el salto a la categoría Sub 23 de la mano del mejor equipo de nuestra tierra, el Equipo Andalucía.

Andrés dio sus primeros pasos en el deporte a la edad de 8 años gracias a unos talleres del Colegio San José de  Calasanz en los que comenzó jugando al fútbol. Durante toda su vida ha tenido multitud de bicicletas y poco a poco fue convenciendo a sus padres para poder escaparse a la Via Verde a practicar su pasión. Muchos de sus mejores momentos los ha vivido, al igual que Francisco en el grupo Rueafina TEAM, con el que suele salir los domingos en entrenamientos no exentos de espíritu competitivo a la vez que de camaradería. Andrés ha competido en 5 carreras, haciendo pódium en dos de ellas (segundo y tercer lugar), y entrando entre los 15 primeros en las demás.

El tiempo que ambos dedican al ciclismo supone una parte importante de su horario semanal. Francisco entrena una media de 20 horas , a las cuales hay que sumar los descansos obligatorios, los estiramientos y las horas de sueños. Para él el entrenamiento supone las 24 horas del día. Andrés anda más agobiado con los estudios, y no le dedica tanto tiempo como quisiera. Entre semana entrena un par de días y tres en el gimnasio, saliendo además sábados y domingos, lo cual no es poco.

En sus  trayectorias encontramos puntos en común que nos ayudan a entender en parte las claves de su éxito. Ambos hablan con orgullo del apoyo de sus familias, y  del interés de éstas porque sus hijos practicaran deporte. Han recibido de ellas apoyo económico, y más importante aún, comprensión y apoyo moral. Reconocen además con humildad que los comienzos a veces no son fáciles : “El deporte es algo que al principio da un poco de pereza y cuesta arrancar, pero al poco se va haciendo más llevadero para el cuerpo y le vamos cogiendo el gusto hasta tal punto de que es una parte necesaria de tu vida” , dice textualmente Fran.

También coinciden en que se iniciaron poco a poco, sin grandes ambiciones, sólo por el placer que proporciona superar tus metas personales y hacer deporte saludable.

Lo que la práctica del ciclismo le ha aportado a sus vidas no cabría en este artículo. Ellos reconocen que les ha forjado la personalidad, que les ha enseñado a ser constantes, fuertes mentalmente, educados y respetuosos con los demás, aparte de los beneficios obvios que tiene para el organismo.

Si hoy os hemos hablado de ellos, si hoy os hemos contado sus vivencias es porque queremos haceros llegar su experiencia y su mensaje, que no es otro que el deporte puede cambiar tu vida, a mejor, sin grandes ambiciones, sólo por el gusto de practicarlo.

Vaya desde aquí nuestra enhorabuena para estos dos campeones que no hacen ningún alarde de sus méritos y que han hecho de su tiempo libre un ejemplo a seguir.  Os dejamos con algunas imágenes, que hablan por sí solas.